Este pasado viernes y sábado tuvimos el privilegio de compartir con Pablo Ferao y Kiko Payá una experiencia única: RAW PAPER!
Un evento sin filtros, sin retoque, donde lo que ves es lo que hay. Un retrato directo, honesto y revelador. A veces incómodo, pero siempre real. Así eres. Y así te debes aceptar.
Lo mejor de todo: te llevas una copia impresa, física, tangible. No un archivo más en tu teléfono, sino una copia de autor realizada con los mejores materiales, pensada para durar generaciones.




Los protagonistas
Pablo Ferao, el que dispara, lleva más de 20 años domando la luz y el contraste. En blanco y negro, del estudio a la calle, del deporte a la danza, del encargo comercial al retrato más íntimo. Siempre buscando ese instante en el que ocurre algo verdadero. En RAW PAPER, Pablo decide cuándo hay suficiente. Normalmente, un solo disparo basta.
Kiko Payá, el que imprime, es un verdadero alquimista del papel. Especialista en impresión fine art, obsesionado con la calidad desde la captura hasta la copia final. Su trabajo no se basa en darle a “print” y cruzar los dedos: lo suyo es convertir un archivo en una obra de arte que huele a tinta, pesa en la mano y emociona al entregarse.
From tx-lab hemos tenido el honor de apoyar el evento con material, conocimiento técnico y soporte en la producción y montaje. También he podido asistir en persona, vivirlo desde dentro y comprobar la magia que se produce cuando la tecnología, el arte y la gente se encuentran.
Ver las reacciones al mostrarse en pantalla fue impactante, pero cuando recibían su copia impresa… ahí es donde el proceso se volvía completo. Una obra terminada, con peso, textura, imagen tangible.



Equipo técnico utilizado
- Camera: Leica SL3 con objetivo 90 mm
- Lighting: Broncolor Satos 1600 + Pulso L con octabox 150
- Estación de trabajo: Inovativ Voyager 36 EVO X
- Monitor: Eizo CG270S
- Impresora: Canon imagePROGRAF PRO-1100
- Paper: Permajet Photo Art Silk
En palabras de Pablo Ferao:
“Cuando trabajas con este equipo, sientes seguridad. Sabes que no va a fallar cuando más lo necesitas. Y la luz de Broncolor tiene algo especial… le da a la imagen un punch único.”
Y lo resumió así:
“Un evento punk, con precisión suiza.”
Kiko Payá, por su parte, no dejó pasar ni un detalle. Supervisó cada impresión con la mirada de quien conoce el papel como una extensión de su propio arte. Muchos asistentes no entendían por qué se emocionaban tanto al ver su copia final… hasta que Kiko se lo explicaba con pasión, experiencia y cercanía.
Más allá de la técnica, el equipo humano ha sido increíble. Gracias, Pablo, por ponerme en contacto con Kiko. Gracias, Kiko, por tu entrega y tu visión. Y gracias a toda la gente de Alcoi, una ciudad única que ha acogido este proyecto.
Seguimos trabajando para crear, compartir y emocionar.




